Los centros de datos ya consumen más electricidad que casi todos los países del mundo
Los centros de datos consumen tanta electricidad como 190 países juntos, alerta la ONU sobre su impacto energético.
Mientras navegas por internet, subes fotos a la nube o usas ChatGPT, miles de servidores trabajan sin parar en enormes centros de datos. La ONU acaba de revelar una cifra que debería preocuparnos: estos centros ya consumen más electricidad que todos los países del mundo, excepto diez.
Un consumo energético descomunal
Los centros de datos del planeta consumen actualmente entre 240 y 340 teravatios hora al año. Para ponerlo en perspectiva: esto equivale al consumo eléctrico de 190 países juntos. Solo Estados Unidos, China, India, Japón, Rusia, Alemania, Canadá, Brasil, Corea del Sur e Irán superan individualmente este consumo.
En términos más cercanos, el consumo de estos centros supera ampliamente el de países como España, México o Argentina. Es como si tuviéramos un país invisible que demanda electricidad constantemente para mantener funcionando internet tal como lo conocemos.
La inteligencia artificial acelera el problema
El auge de la inteligencia artificial está disparando este consumo. Cada vez que usas una herramienta como ChatGPT, Gemini o cualquier aplicación con IA, estás activando procesos que requieren mucha más energía que una búsqueda tradicional en Google.
Un ejemplo concreto: entrenar un modelo de lenguaje grande puede consumir tanta electricidad como 120 hogares estadounidenses durante un año completo. Y esto no incluye el consumo diario de millones de usuarios haciendo consultas a estos sistemas.
Las grandes tecnológicas como Microsoft, Google y Amazon están construyendo centros de datos cada vez más grandes para satisfacer esta demanda creciente, lo que intensifica el problema energético.
El dilema de la sostenibilidad
La paradoja es evidente: mientras el mundo intenta reducir emisiones de carbono para combatir el cambio climático, nuestra dependencia digital está creando una nueva fuente masiva de consumo energético.
Aunque muchas empresas tecnológicas prometen usar energía renovable, la realidad es que construir nuevos centros de datos presiona las redes eléctricas locales. En algunos casos, esto obliga a reactivar plantas de carbón o retrasar el cierre de centrales contaminantes.
Países como Irlanda ya están experimentando tensiones en su red eléctrica debido al crecimiento de centros de datos, que consumen el 18% de toda su electricidad.
¿Qué viene después?
La demanda seguirá creciendo. Se estima que para 2030 los centros de datos podrían duplicar su consumo actual. Esto incluye no solo la IA, sino también el streaming de video, el almacenamiento en la nube y las criptomonedas.
Las empresas tecnológicas están invirtiendo en eficiencia energética y fuentes renovables, pero la velocidad del crecimiento supera estos esfuerzos. Algunas exploran soluciones como la refrigeración por inmersión o ubicar centros de datos en lugares más fríos para reducir costos de enfriamiento.
El consumo energético de los centros de datos es el precio oculto de nuestra vida digital. Mientras disfrutamos de servicios cada vez más sofisticados, enfrentamos el desafío de hacerlo sin comprometer nuestros objetivos climáticos. La solución requerirá tanto innovación tecnológica como decisiones conscientes sobre cómo y cuánto usamos estos servicios digitales.
Fuente: Deutsche Welle